La soya
es una importante semilla perteneciente a la familia de las oleaginosas, con un
promedio total de aceite que va del 18-23%.
El
aceite de soya es uno de los más importantes aceites vegetales, es menos caro
que el aceite de maíz y girasol; se caracteriza por su alto contenido de ácido
linoléico y su bajo contenido de ácidos grasos saturados. Todas estas
características hacen del aceite de soya más deseable nutricionalmente en
comparación de otros aceites vegetales.
Hoy en
día el aceite de soya es el principal aceite utilizados en mayonesas y aderezos
para ensaladas y otros alimentos procesados, por ello; en éste trabajo de
investigación se trata de promover el consumo de soya y sus derivados, así como
también promover su uso en la industria alimentaria.
INTRODUCCIÓN
Hablar
de la soya, es un tema de conflicto tanto en la dieta los vegetarianos y los no
vegetarianos.
En éste
trabajo queremos dar a conocer información relevante acerca de la soya, que de
seguro le servirá de mucho, para su uso razonable como alimento de
consumo.
v
En el
primer capítulo:
Hablaremos sobre el origen de la soya, su descubrimiento en la cultura china, su
desarrollo en Asia, Europa y américa.
Hablaremos
también sobre su clasificación taxonómica, descripción botánica y las variedades
de soya que existen en el mundo.
v
En el
segundo capítulo:
Presentamos el contenido nutricional de la soya, a nivel general, y su contenido
por cada 100 gramos; así también mostraremos algunos experimentos realizados con
la soya tanto en animales y también experimentos clínicos en
personas.
v
En el
tercer capítulo:
Hablaremos sobre las bondades de la soya, los beneficios que trae a la salud;
así como también conoceremos los derivados de la soya y su preparación para el
consumo humano.
v
En el
cuarto capítulo:
Trataremos sobre la soya transgénica, las empresas que la comercializan, también
hablaremos sobre una de las empresas que produce soja transgénica, Monsanto y la
Soja RR.
v
En el
quinto capítulo:
Hablaremos sobre los países que cultivan soya en el mundo, Brasil, Estados
Unidos, Argentina, Bolivia, así como también la producción de soya en el
Perú.
v
En el
sexto capítulo:
Hablaremos de la mezcla de marketing con relación a la soja. Conoceremos los
productos que se comercializan en el mercado, el precio de comercialización; así
como también la cadena de distribución la forma en que se promociona la soya en
el mercado.
ORIGEN Y
TAXONOMÍA DE LA SOYA
1.1
Historia de la Soya.
Según la
tradición China, fue descubierta por el emperador Sheng-Nung, en el siglo XVIII
A.C. Éste no sólo disponía de grandes campos de cultivo sembrados con la
leguminosa, sino que se dedicaba activamente a estudiar y describir sus
propiedades alimenticias y medicinales, las cuales plasmó en el libro Materia
Médica, del que se le considera autor.
La soja
para los emperadores chinos era una de las cinco semillas sagradas, junto con el
arroz, el trigo, la cebada y el mijo. Reconocían en la soja no sólo sus
propiedades nutritivas, sino también sus propiedades para prevenir
enfermedades.
1.1.1.-
La Soya en el Oriente.
Según la
tradición fueron los monjes budistas quienes la introdujeron en el Japón en el
siglo VII D.C., donde muy pronto se convirtió en un cultivo popular. El comercio
marino la popularizó en Oriente llevándola como un precioso cargamento entre sus
mercaderías en sus viajes.
1.1.2.-
La Soya en Occidente.
Ya en el
siglo XVII D.C., son entonces los misioneros los que introducen las primeras
habas de soja para su cultivo en Europa. Posteriormente también los marinos
holandeses y portugueses la trajeron como novedad.
A
principios del siglo XIX se empezó a cultivar en Estados Unidos. Sin embargo, en
Europa y en Norteamérica, la soja no se empleó en la alimentación humana hasta
bien entrado el siglo XX. La primera cosecha comercial de soja se plantó en 1929
para suministrar semillas para hacer salsa de soja. Desde esos inicios tempranos
e insignificantes, la importancia de la soja ha sido bastante espectacular. En
la actualidad la soja es una fuente esencial y dominante de proteínas y aceites
con una multitud de usos tanto en alimentos para personas como en piensos
animales. También existen numerosas aplicaciones industriales para los
diferentes componentes de esta importante y versátil
semilla.
Actualmente
se cultiva en gran cantidad en toda Asia, EE.UU. y Oeste de África. En Europa,
se cultiva por vía de ensayo, con éxito. E.E.U.U. produce la mitad de toda la
producción mundial, pero a pesar de ello, el consumo de soja es todavía muy bajo
en los países de Occidente. En las últimas décadas los investigadores están
descubriendo cada vez mayor número de propiedades curativas en este alimento.
Esto ha hecho que ahora empiece a ser más apreciada por la población occidental,
aunque con tres mil años de retraso respecto a la población
oriental.
1.2.-
Cultivo de la Soja.
La soya
al igual que las habas, se forman dentro de las vainas o legumbres, que es el
fruto típico de esta familia de plantas.
Se trata
de una planta anual que se cultiva durante la estación cálida. La semilla de
soja se recolecta cuando la vaina amarillea.
Cada
vaina puede contener entre una y cuatro habas de pequeño tamaño y diferentes
colores según variedades: amarillas, marrones, verdes, negras o moteadas. La más
frecuente es amarilla y también la más apreciada, ya que es la que normalmente
se utiliza para obtener de ella el aceite.
Tanto su
adaptación a climas diversos como las pocas enfermedades que le ataca; la
convierten en un cultivo muy rentable, aunque su mayor enemigo es la sequía.
El
factor principal en su desarrollo en los países orientales fue la escasez de
proteínas de alta calidad para la alimentación. Para sus pobladores, la soja ha
sido siempre un vegetal sagrado, literalmente un regalo de los dioses, que, al
igual que los mejicanos con el maíz, aprendieron a preparar de muchas formas
distintas.
1.2.1.-
Exigencias en clima.
Las
temperaturas óptimas para el desarrollo de la soja están comprendidas entre los
20 y 30º C, siendo las temperaturas próximas a 30º C las ideales para su
desarrollo. El crecimiento vegetativo de la soja es pequeño o casi nulo en
presencia de temperaturas próximas o inferiores a 10º C, quedando frenado por
debajo de los 4º C. Sin embargo, es capaz de resistir heladas de -2 a -4º C sin
morir. Temperaturas superiores a los 40º C provocan un efecto no deseado sobre
la velocidad de crecimiento, causando daños en la floración y disminuyendo la
capacidad de retención de legumbres.
Las
temperaturas óptimas oscilan entre los 15 y los 18º C para la siembra y los 25º
C para la floración. Sin embargo, la floración de la soja puede comenzar con
temperaturas próximas a los 13º C. Las diferencias de fechas de floración, entre
años, que puede presentar una variedad, sembrada en la misma época, son debidas
a variaciones de temperatura.
La soja
es una planta sensible a la duración del día, es una planta de día corto. Es
decir, que para la floración de una variedad determinada, se hacen
indispensables unas determinadas horas de luz, mientras que para otra, no.
Respecto
a la humedad, durante su cultivo, la soja necesita al menos 300 mm de agua, que
pueden ser en forma de riego cuando se trata de regadío, o bien en forma de
lluvia en aquellas zonas templadas húmedas donde las precipitaciones son
suficientes.
1.2.2.-
Exigencias en suelo.
La soja
no es muy exigente en suelos muy ricos en nutrientes, por lo que a menudo es un
cultivo que se emplea como alternativa para aquellos terrenos poco fertilizados
que no son aptos para otros cultivos.
Se
desarrolla en suelos neutros o ligeramente ácidos. Con un pH de 6 hasta la
neutralidad se consiguen buenos rendimientos. Es especialmente sensible a los
encharcamientos del terreno, por lo que en los de textura arcillosa con
tendencia a encharcarse no es recomendable su cultivo. Si el terreno es llano,
debe estar bien nivelado, para que el agua no se estanque en los rodales. Sin
embargo, es una planta que requiere mucha agua, por lo que en los terrenos
arenosos deberá regarse con frecuencia. La soja es algo resistente a la
salinidad.
1.2.3.-
Siembra.
Generalmente
se efectúa en llamo, con máquinas sembradoras de leguminosas, de trigo, de maíz,
de remolacha o de algodón, regulándolas convenientemente. También puede
realizarse en lomos, con máquinas preparadas para dejar el terreno alomado en la
siembre, siempre que no quede la semilla muy profunda. Es importante que el
terreno esté bien nivelado para obtener una siembra
uniforme.
La época
de siembra dependerá de la variedad a cultivar, realizándose generalmente entre
los meses de abril y mayo. Basándose en los resultados obtenidos en diferentes
ensayos pueden darse las siguientes recomendaciones en cuanto a variedades y
fechas de siembra en las zonas españolas:
La
profundidad de siembra varía con la consistencia del terreno. Debe sembrase a
una profundidad óptima de 2 a 4 cm, aunque en terrenos muy sueltos, donde exista
el peligro de una desecación del germen antes del nacimiento, puede llegarse a
los 7 cm.
La
densidad de siembra, realizada con sembradora y en líneas separadas 50-60 cm,
debe oscilar entre las 45-50 plantas por metro cuadrado (450.000-500.000
plantas/ha). Una mayor densidad facilitará el encamado de las plantas.
Normalmente se emplea entre 140 y 160 kg de simiente por hectárea.
La
densidad variará según el tipo de suelo, la variedad a emplear, si el cultivo es
en secano o en regadío, etc. En suelos poco fértiles o en suelos ligeros se
pondrá una dosis menor que en suelos ricos o de textura fuerte. Cuando la
variedad sea de ciclo largo, se reducirá más la dosis que cuando se trate de una
variedad temprana que alcanzará menos desarrollo.
El abono
debe ser puesto al lado y por debajo de la semilla, pues el contacto directo
perjudica la absorción de agua por la misma, pudiendo provocar la muerte de las
plántulas durante su desarrollo inicial.
1.2.4.-
Abonado.
Las
cantidades de fertilizantes a emplear en un cultivo de soja dependen del tipo de
suelo y de cómo se abonó el cultivo precedente. Como orientación puede emplearse
como abonado de fondo la siguiente fórmula:
ü
Fósforo
(P2O5): 100 a 125 UF por hectárea, equivalentes a 500-700 kg/ha de
superfosfato.
ü
Potasio
(K2O): 125-150 UF por hectárea, equivalentes a 300 kg/ha de cloruro o sulfato
potásico.
ü
Nitrógeno
(N): 50 UF por hectárea, equivalentes a 250 kg/ha de sulfato
amónico.
Normalmente
no se abonan con nitrógeno los cultivos de soja, siempre que se inocule la
semilla con las bacterias nitro-fijadoras. Sin embargo, las bacterias no pueden
aportar el nitrógeno suficiente para lograr altas producciones por lo que suele
añadirse algo de nitrógeno de fondo o en cobertera si el cultivo lo
necesita.
Aunque
la soja es más tolerante a la acidez que otras leguminosas, es conveniente
realizar un encalado en los suelos pobres en cal, ya que se aumentará el
rendimiento en grano y las bacterias se desarrollarán
mejor.
La
extracción de elementos fertilizantes de una cosecha de soja de unos 3000 kg/ha
de grano, pueden cifrarse en unos 300 kg/ha de N., 60-80 kg/ha de P2O5 y 100-120
kg/ha de K2O.
1.2.5.-
Riego.
La soja
es bastante resistente a la sequía. Necesita humedad pero sin encharcamientos,
ya que estos asfixian las raíces de la planta. Por esta razón los riegos no
deben ser copiosos y se deberá mantener una ligera humedad en el terreno para la
mejor vegetación de la soja.
El
número de riegos varía con las condiciones de clima y suelo. Donde la insolación
sea mayor y la evaporación más rápida, se precisará más agua. Las necesidades
máximas tienen lugar durante las siguientes etapas del
cultivo:
ü
Desde la
germinación hasta la emergencia de las plántulas. La semilla de la soja necesita
absorber un mínimo del 50% de su peso en agua para garantizar una buena
germinación. En esta fase el contenido de agua en el suelo debe estar entre el
50 y 80% del total de agua disponible.
ü
Desde la
floración hasta el llenado de los granos. La necesidad de agua de un cultivo de
soja aumenta con el desarrollo de la planta, llegando al máximo (7 a 8 mm/día)
durante el período comprendido entre la floración y el llenado de granos.
Déficits hídricos durante esta fase provocan alteraciones fisiológicas en la
planta (cierre estomático, torcimiento de hojas, muerte prematura, aborto de
flores y caída de legumbres).
Para la
obtención de producciones máximas, la necesidad de agua en el cultivo durante
todo su ciclo varía entre 450 y 800 mm (4.500-8.000 m3/ha), dependiendo de las
condiciones climáticas, del manejo del cultivo y de la duración del ciclo.
Normalmente se dan de cinco a diez riegos durante el ciclo vegetativo de la
planta.
1.2.6.-
Plagas.
v
Pulgón
(Aphis sp.).
Suele
aparecer hacia el fin de la primavera, causando daños en las hojas y brotes. Es
fácil de combatir con insecticidas sistémicos, como el
dimetoato.
v
Arañuela
o araña roja (Tetranychus bimaculatus).
Ataca
durante todo el verano, dando a las plantas un color característico y pudiendo
llegar a defoliar toda la plantación si no se combate a tiempo. Los tratamientos
repetidos con tetradifCn + dicofol, son eficaces.
v
Gardama
(Laphygma exigua).
Las
orugas de este lepidóptero suelen atacar en junio y julio, produciendo daños
importantes en hojas. Se combate con productos a base de
dipterex.
v
Heliothis
armigera.
Esta
oruga ataca a las hojas tiernas, botones florales y vainas jóvenes. Se combate
con productos a base de sevín o thiodán.
v
Rosquilla
negra (Spodoptera littoralis).
Esta
oruga polífaga ataca a las hojas, provocando defoliaciones, también puede
afectar a las vainas. Causa daños muy graves al final del verano. La rosquilla
negra debe tratarse cuando es pequeña, ya que es más vulnerable. Cuando alcanzan
su máximo desarrollo son muy difíciles de eliminar y adquieren rápidamente
resistencia a los plaguicidas, por lo que conviene alternar distintos productos.
Se recomiendan tratamientos con leptodofos, metomilo, acefato, aminocarb,
monocrotofos, bromofos, foxim, carbaril, fenitrotión, tricorfón o
metamidofos.
1.3.-
Taxonomía de la Soya.
Su
clasificación taxonómica dentro del reino vegetal es la
siguiente:
Reino
Plantae
División
Magnoliophyta
Clase
Magnoliopsida
Orden
Fabales
Familia
Fabaceae (Leguminosa)
Sub-Femilia
Faboideae
Género
Glycine
Especie
Glycine Max
Variedades
de la Soya.
Existen
más de tres mil variedades de soya, con ciclos vegetativos que oscilan desde los
noventa días hasta cerca de los doscientos días, y con diferentes exigencias en
cuanto a la duración del día.
En EEUU,
las variedades de soja se clasifican en diez grupos en función de su madurez y
la duración de su ciclo vegetativo, numerados desde el 00 hasta VIII. La soya es
una planta cuya floración está íntimamente ligada con la duración del día. Por
ello, además de las condiciones de temperatura, humedad y suelo, habrá que
considerar para la elección del período de siembra de cada variedad, cual es la
duración del día en una situación geográfica determinada.
N°
VARIEDADES
CICLO
(Días)
1
Portage
90-95
2
Merit,
Traverse
105-110
3
Chippewa
64, Hark, Wirth
112-118
4
Harosoy
63, Lindarin 63, Amsoy, Corsoy, Beeson
122-128
5
Shelby,
Wayne
132-135
6
Clark
63, Kent, Cutler, Calland
137-147
7
Hill,
Dare
152-163
8
Lee
168-175
9
Bragg
178-188
10
Hampton,
Hardee
190-195
También
podemos mencionar, las variedades que más se cultivan en algunos
países:
v
En
México: Acadian, BM-2, Bragg, Cajene, Davis, Hill, Hood, Laguna 65, Lee,
Júpiter, Semnas y Tropicana.
v
En
España: Akashi, Amsoy, Azzurra, Calland, Canton, Gallarda, Katai, Panter, etc.,
mientras que
v
En EEUU,
las más cultivadas son Amsoy, Bragg, Calland, Corsoy, Dare, Forrest, Pickett,
Ransom, Wallis, Wayne y Williams
Estudios
realizados por el Ministerio de Agricultura en España con variedades importadas
de EEUU, muestran que la variedad Amsoy es la que parece mejor adaptada a más
amplias regiones y a las siembras en segunda cosecha de la mitad sur de España.
Esta variedad es muy productiva y de ciclo lo bastante corto como para evitar
los inconvenientes de las lluvias tempranas de otoño. La variedad Beeson es más
resistente al encamado.
CULTIVO
DE LA SOJA
ORIGEN Y
TAXONOMÍA DE LA SOYA
1.1
Historia de la Soya.
Según la
tradición China, fue descubierta por el emperador Sheng-Nung, en el siglo XVIII
A.C. Éste no sólo disponía de grandes campos de cultivo sembrados con la
leguminosa, sino que se dedicaba activamente a estudiar y describir sus
propiedades alimenticias y medicinales, las cuales plasmó en el libro Materia
Médica, del que se le considera autor.
La soja
para los emperadores chinos era una de las cinco semillas sagradas, junto con el
arroz, el trigo, la cebada y el mijo. Reconocían en la soja no sólo sus
propiedades nutritivas, sino también sus propiedades para prevenir
enfermedades.
1.1.1.-
La Soya en el Oriente.
Según la
tradición fueron los monjes budistas quienes la introdujeron en el Japón en el
siglo VII D.C., donde muy pronto se convirtió en un cultivo popular. El comercio
marino la popularizó en Oriente llevándola como un precioso cargamento entre sus
mercaderías en sus viajes.
1.1.2.-
La Soya en Occidente.
Ya en el
siglo XVII D.C., son entonces los misioneros los que introducen las primeras
habas de soja para su cultivo en Europa. Posteriormente también los marinos
holandeses y portugueses la trajeron como novedad.
A
principios del siglo XIX se empezó a cultivar en Estados Unidos. Sin embargo, en
Europa y en Norteamérica, la soja no se empleó en la alimentación humana hasta
bien entrado el siglo XX. La primera cosecha comercial de soja se plantó en 1929
para suministrar semillas para hacer salsa de soja. Desde esos inicios tempranos
e insignificantes, la importancia de la soja ha sido bastante espectacular. En
la actualidad la soja es una fuente esencial y dominante de proteínas y aceites
con una multitud de usos tanto en alimentos para personas como en piensos
animales. También existen numerosas aplicaciones industriales para los
diferentes componentes de esta importante y versátil
semilla.
Actualmente
se cultiva en gran cantidad en toda Asia, EE.UU. y Oeste de África. En Europa,
se cultiva por vía de ensayo, con éxito. E.E.U.U. produce la mitad de toda la
producción mundial, pero a pesar de ello, el consumo de soja es todavía muy bajo
en los países de Occidente. En las últimas décadas los investigadores están
descubriendo cada vez mayor número de propiedades curativas en este alimento.
Esto ha hecho que ahora empiece a ser más apreciada por la población occidental,
aunque con tres mil años de retraso respecto a la población
oriental.
1.2.-
Cultivo de la Soja.
La soya
al igual que las habas, se forman dentro de las vainas o legumbres, que es el
fruto típico de esta familia de plantas.
Se trata
de una planta anual que se cultiva durante la estación cálida. La semilla de
soja se recolecta cuando la vaina amarillea.
Cada
vaina puede contener entre una y cuatro habas de pequeño tamaño y diferentes
colores según variedades: amarillas, marrones, verdes, negras o moteadas. La más
frecuente es amarilla y también la más apreciada, ya que es la que normalmente
se utiliza para obtener de ella el aceite.
Tanto su
adaptación a climas diversos como las pocas enfermedades que le ataca; la
convierten en un cultivo muy rentable, aunque su mayor enemigo es la sequía.
El
factor principal en su desarrollo en los países orientales fue la escasez de
proteínas de alta calidad para la alimentación. Para sus pobladores, la soja ha
sido siempre un vegetal sagrado, literalmente un regalo de los dioses, que, al
igual que los mejicanos con el maíz, aprendieron a preparar de muchas formas
distintas.
1.2.1.-
Exigencias en clima.
Las
temperaturas óptimas para el desarrollo de la soja están comprendidas entre los
20 y 30º C, siendo las temperaturas próximas a 30º C las ideales para su
desarrollo. El crecimiento vegetativo de la soja es pequeño o casi nulo en
presencia de temperaturas próximas o inferiores a 10º C, quedando frenado por
debajo de los 4º C. Sin embargo, es capaz de resistir heladas de -2 a -4º C sin
morir. Temperaturas superiores a los 40º C provocan un efecto no deseado sobre
la velocidad de crecimiento, causando daños en la floración y disminuyendo la
capacidad de retención de legumbres.
Las
temperaturas óptimas oscilan entre los 15 y los 18º C para la siembra y los 25º
C para la floración. Sin embargo, la floración de la soja puede comenzar con
temperaturas próximas a los 13º C. Las diferencias de fechas de floración, entre
años, que puede presentar una variedad, sembrada en la misma época, son debidas
a variaciones de temperatura.
La soja
es una planta sensible a la duración del día, es una planta de día corto. Es
decir, que para la floración de una variedad determinada, se hacen
indispensables unas determinadas horas de luz, mientras que para otra, no.
Respecto
a la humedad, durante su cultivo, la soja necesita al menos 300 mm de agua, que
pueden ser en forma de riego cuando se trata de regadío, o bien en forma de
lluvia en aquellas zonas templadas húmedas donde las precipitaciones son
suficientes.
1.2.2.-
Exigencias en suelo.
La soja
no es muy exigente en suelos muy ricos en nutrientes, por lo que a menudo es un
cultivo que se emplea como alternativa para aquellos terrenos poco fertilizados
que no son aptos para otros cultivos.
Se
desarrolla en suelos neutros o ligeramente ácidos. Con un pH de 6 hasta la
neutralidad se consiguen buenos rendimientos. Es especialmente sensible a los
encharcamientos del terreno, por lo que en los de textura arcillosa con
tendencia a encharcarse no es recomendable su cultivo. Si el terreno es llano,
debe estar bien nivelado, para que el agua no se estanque en los rodales. Sin
embargo, es una planta que requiere mucha agua, por lo que en los terrenos
arenosos deberá regarse con frecuencia. La soja es algo resistente a la
salinidad.
1.2.3.-
Siembra.
Generalmente
se efectúa en llamo, con máquinas sembradoras de leguminosas, de trigo, de maíz,
de remolacha o de algodón, regulándolas convenientemente. También puede
realizarse en lomos, con máquinas preparadas para dejar el terreno alomado en la
siembre, siempre que no quede la semilla muy profunda. Es importante que el
terreno esté bien nivelado para obtener una siembra
uniforme.
La época
de siembra dependerá de la variedad a cultivar, realizándose generalmente entre
los meses de abril y mayo. Basándose en los resultados obtenidos en diferentes
ensayos pueden darse las siguientes recomendaciones en cuanto a variedades y
fechas de siembra en las zonas españolas:
La
profundidad de siembra varía con la consistencia del terreno. Debe sembrase a
una profundidad óptima de 2 a 4 cm, aunque en terrenos muy sueltos, donde exista
el peligro de una desecación del germen antes del nacimiento, puede llegarse a
los 7 cm.
La
densidad de siembra, realizada con sembradora y en líneas separadas 50-60 cm,
debe oscilar entre las 45-50 plantas por metro cuadrado (450.000-500.000
plantas/ha). Una mayor densidad facilitará el encamado de las plantas.
Normalmente se emplea entre 140 y 160 kg de simiente por hectárea.
La
densidad variará según el tipo de suelo, la variedad a emplear, si el cultivo es
en secano o en regadío, etc. En suelos poco fértiles o en suelos ligeros se
pondrá una dosis menor que en suelos ricos o de textura fuerte. Cuando la
variedad sea de ciclo largo, se reducirá más la dosis que cuando se trate de una
variedad temprana que alcanzará menos desarrollo.
El abono
debe ser puesto al lado y por debajo de la semilla, pues el contacto directo
perjudica la absorción de agua por la misma, pudiendo provocar la muerte de las
plántulas durante su desarrollo inicial.
1.2.4.-
Abonado.
Las
cantidades de fertilizantes a emplear en un cultivo de soja dependen del tipo de
suelo y de cómo se abonó el cultivo precedente. Como orientación puede emplearse
como abonado de fondo la siguiente fórmula:
ü
Fósforo
(P2O5): 100 a 125 UF por hectárea, equivalentes a 500-700 kg/ha de
superfosfato.
ü
Potasio
(K2O): 125-150 UF por hectárea, equivalentes a 300 kg/ha de cloruro o sulfato
potásico.
ü
Nitrógeno
(N): 50 UF por hectárea, equivalentes a 250 kg/ha de sulfato
amónico.
Normalmente
no se abonan con nitrógeno los cultivos de soja, siempre que se inocule la
semilla con las bacterias nitro-fijadoras. Sin embargo, las bacterias no pueden
aportar el nitrógeno suficiente para lograr altas producciones por lo que suele
añadirse algo de nitrógeno de fondo o en cobertera si el cultivo lo
necesita.
Aunque
la soja es más tolerante a la acidez que otras leguminosas, es conveniente
realizar un encalado en los suelos pobres en cal, ya que se aumentará el
rendimiento en grano y las bacterias se desarrollarán
mejor.
La
extracción de elementos fertilizantes de una cosecha de soja de unos 3000 kg/ha
de grano, pueden cifrarse en unos 300 kg/ha de N., 60-80 kg/ha de P2O5 y 100-120
kg/ha de K2O.
1.2.5.-
Riego.
La soja
es bastante resistente a la sequía. Necesita humedad pero sin encharcamientos,
ya que estos asfixian las raíces de la planta. Por esta razón los riegos no
deben ser copiosos y se deberá mantener una ligera humedad en el terreno para la
mejor vegetación de la soja.
El
número de riegos varía con las condiciones de clima y suelo. Donde la insolación
sea mayor y la evaporación más rápida, se precisará más agua. Las necesidades
máximas tienen lugar durante las siguientes etapas del
cultivo:
ü
Desde la
germinación hasta la emergencia de las plántulas. La semilla de la soja necesita
absorber un mínimo del 50% de su peso en agua para garantizar una buena
germinación. En esta fase el contenido de agua en el suelo debe estar entre el
50 y 80% del total de agua disponible.
ü
Desde la
floración hasta el llenado de los granos. La necesidad de agua de un cultivo de
soja aumenta con el desarrollo de la planta, llegando al máximo (7 a 8 mm/día)
durante el período comprendido entre la floración y el llenado de granos.
Déficits hídricos durante esta fase provocan alteraciones fisiológicas en la
planta (cierre estomático, torcimiento de hojas, muerte prematura, aborto de
flores y caída de legumbres).
Para la
obtención de producciones máximas, la necesidad de agua en el cultivo durante
todo su ciclo varía entre 450 y 800 mm (4.500-8.000 m3/ha), dependiendo de las
condiciones climáticas, del manejo del cultivo y de la duración del ciclo.
Normalmente se dan de cinco a diez riegos durante el ciclo vegetativo de la
planta.
1.2.6.-
Plagas.
v
Pulgón
(Aphis sp.).
Suele
aparecer hacia el fin de la primavera, causando daños en las hojas y brotes. Es
fácil de combatir con insecticidas sistémicos, como el
dimetoato.
v
Arañuela
o araña roja (Tetranychus bimaculatus).
Ataca
durante todo el verano, dando a las plantas un color característico y pudiendo
llegar a defoliar toda la plantación si no se combate a tiempo. Los tratamientos
repetidos con tetradifCn + dicofol, son eficaces.
v
Gardama
(Laphygma exigua).
Las
orugas de este lepidóptero suelen atacar en junio y julio, produciendo daños
importantes en hojas. Se combate con productos a base de
dipterex.
v
Heliothis
armigera.
Esta
oruga ataca a las hojas tiernas, botones florales y vainas jóvenes. Se combate
con productos a base de sevín o thiodán.
v
Rosquilla
negra (Spodoptera littoralis).
Esta
oruga polífaga ataca a las hojas, provocando defoliaciones, también puede
afectar a las vainas. Causa daños muy graves al final del verano. La rosquilla
negra debe tratarse cuando es pequeña, ya que es más vulnerable. Cuando alcanzan
su máximo desarrollo son muy difíciles de eliminar y adquieren rápidamente
resistencia a los plaguicidas, por lo que conviene alternar distintos productos.
Se recomiendan tratamientos con leptodofos, metomilo, acefato, aminocarb,
monocrotofos, bromofos, foxim, carbaril, fenitrotión, tricorfón o
metamidofos.
1.3.-
Taxonomía de la Soya.
Su
clasificación taxonómica dentro del reino vegetal es la
siguiente:
|
Reino
|
Plantae
|
|
División
|
Magnoliophyta
|
|
Clase
|
Magnoliopsida
|
|
Orden
|
Fabales
|
|
Familia
|
Fabaceae (Leguminosa)
|
|
Sub-Femilia
|
Faboideae
|
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Género
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Glycine
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Especie
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Glycine Max
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Variedades
de la Soya.
Existen
más de tres mil variedades de soya, con ciclos vegetativos que oscilan desde los
noventa días hasta cerca de los doscientos días, y con diferentes exigencias en
cuanto a la duración del día.
En EEUU,
las variedades de soja se clasifican en diez grupos en función de su madurez y
la duración de su ciclo vegetativo, numerados desde el 00 hasta VIII. La soya es
una planta cuya floración está íntimamente ligada con la duración del día. Por
ello, además de las condiciones de temperatura, humedad y suelo, habrá que
considerar para la elección del período de siembra de cada variedad, cual es la
duración del día en una situación geográfica determinada.
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N°
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VARIEDADES
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CICLO
(Días)
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1
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Portage
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90-95
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2
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Merit,
Traverse
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105-110
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3
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Chippewa
64, Hark, Wirth
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112-118
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4
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Harosoy
63, Lindarin 63, Amsoy, Corsoy, Beeson
|
122-128
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5
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Shelby,
Wayne
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132-135
|
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6
|
Clark
63, Kent, Cutler, Calland
|
137-147
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7
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Hill,
Dare
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152-163
|
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8
|
Lee
|
168-175
|
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9
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Bragg
|
178-188
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10
|
Hampton,
Hardee
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190-195
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También
podemos mencionar, las variedades que más se cultivan en algunos
países:
v
En
México: Acadian, BM-2, Bragg, Cajene, Davis, Hill, Hood, Laguna 65, Lee,
Júpiter, Semnas y Tropicana.
v
En
España: Akashi, Amsoy, Azzurra, Calland, Canton, Gallarda, Katai, Panter, etc.,
mientras que
v
En EEUU,
las más cultivadas son Amsoy, Bragg, Calland, Corsoy, Dare, Forrest, Pickett,
Ransom, Wallis, Wayne y Williams
Estudios
realizados por el Ministerio de Agricultura en España con variedades importadas
de EEUU, muestran que la variedad Amsoy es la que parece mejor adaptada a más
amplias regiones y a las siembras en segunda cosecha de la mitad sur de España.
Esta variedad es muy productiva y de ciclo lo bastante corto como para evitar
los inconvenientes de las lluvias tempranas de otoño. La variedad Beeson es más
resistente al encamado.
CULTIVO DE LA SOJA
CULTIVO DE LA SOJA













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