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lunes, 18 de noviembre de 2013

3.1.- Beneficios de la soya en la salud.
Los alimentos de soya, como parte de una dieta saludable, pueden ayudar a alcanzar y mantener un peso corporal sano. En general, los alimentos de soya contienen menos calorías, menos grasas (incluyendo la saturada), y más fibra que otras fuentes de proteína de alta calidad1. Los alimentos que contienen proteínas de alta calidad y bajas en grasas saturadas, como la soya, pueden jugar un papel importante en el control del peso y el mantenimiento de una masa corporal saludable.

3.1.1.- La Soya y la obesidad.
Las dietas sanas para perder peso consisten en una reducción de la cantidad de calorías que se consumen a diario (dietas hipocalóricas), con una proporción adecuada de los diferentes nutrientes esenciales: hidratos de carbono, proteínas y lípidos.
Se ha visto que las dietas hipocalóricas que incluyen soja como fuente de proteínas logran reducciones de peso igual de eficaces que cualquier dieta hipocalórica equilibrada. Sin embargo, los diversos componentes de la soja pueden aportar interesantes beneficios adicionales.
Mejoran el metabolismo de los lípidos: las dietas con soja reducen los niveles de colesterol total, colesterol-LDL y triglicéridos.
   Reducen la masa grasa corporal: las dietas hipocalóricas que cuentan con una parte de proteína procedente de la soja logran reducir no sólo el peso, sino también la proporción de masa grasa corporal.
  Reducen la obesidad abdominal: estudios que comparaban dietas hipocalóricas con y sin soja hallaron mayores reducciones del perímetro de la cintura en las dietas con soja.
<Mejoran el metabolismo del azúcar: es muy frecuente que la gente obesa presente cierta intolerancia a la glucosa (fase previa a la diabetes), incluso es más habitual que desarrollen diabetes del adulto. Parece ser que la proteína de la soja y sus isoflavonas actúan sobre el control de la glucosa y mejoran el aprovechamiento de la insulina propia.


iMejoran la composición del tejido graso: estudios clínicos han demostrado que la proteína de soja actúa bloqueando algunas reacciones de los lípidos que se producen en las células grasas con el desarrollo de la obesidad y, además, impide que se acumule grasa en las células del hígado, lo que puede llegar a alterar su función.

3.1.2.- La Soya y el Cáncer.
La soya juega un papel importante en la prevención del cáncer de mama y de próstata. Investigaciones recientes demuestran que la soya y sus componentes actúan en diferentes formas para prevenirlos: como estrógenos y estimulantes del sistema inmunológico.
Los compuestos de la soya (especialmente las isoflavonas), que actúan como estrógenos, son determinantes para la prevención del cáncer de mama. La soya previene el cáncer de próstata proveyendo tres antioxidantes: la genisteina, el Fito-esterol y el ácido fenólico. Estudios recientes concluyen que las genisteina inhibe el desarrollo de las células del cáncer de próstata. Estos antioxidantes trabajan evitando las mutaciones celulares por el daño al material genético.
Otro mecanismo con el cual la soya impide el cáncer es la inhibición de enzimas involucradas con el desarrollo de la enfermedad, como es el caso de la tirosin kinasa.
La soya también se considera, un anticancerígeno por estimular al sistema inmunológico. Algunos estudios señalan que las isoflavonas presentes en la soya pueden reducir el riesgo de cáncer por actuación de las células inmunes. Las isoflavonas previenen la formación de tumores cancerosos, bloqueando su crecimiento.



3.1.3.- Acción de la Lecitina.
Tras su llegada al intestino,  los fosfolípidos de la lecitina se degradan. La fosfatidil-colina es absorbida mayoritariamente a través del sistema linfático.
Una pequeña parte de la misma pasa hacia el torrente sanguíneo y se dirige al hígado, donde es utilizada para la síntesis de ácidos grasos, colina y glicerina-3-P. 
 En plasma, la fosfatidil-colina y otros fosfoglicéridos transcurren ligados a albúmina y/o lipoproteínas. Posteriormente, son degradados por la acción de las fosfolipasas en ácidos grasos, colina y metabolitos glicerinados, que luego vuelven a ser sintetizados en hígado y en otros órganos.

3.1.4.- La Soya y las enfermedades Cardiovasculares.

La principal enfermedad cardiaca coronaria (CHD) constituye la principal causa de mortalidad en los países occidentales y está aumentando rápidamente en los países en vías de desarrollo. 
Existen muchos factores de riesgo, tales como tabaquismo, hipertensión, obesidad  o el elevado cociente entre el colesterol malo (LDL)  y el colesterol bueno (HDL); entre otros. 
papel es retirar el colesterol de la sangre y transportarlo hacia el hígado. Eleva su índice la ingesta de lípidos mono-insaturados y polinsaturados.

LDL (lipoproteínas de baja densidad) o colesterol malo. Su presencia en la sangre está relacionada con el depósito de colesterol en las paredes de las 26 arterias, formando una placa de ateroma. Eleva sus índices la ingesta de lípidos saturados.

El riesgo de cardiopatías aumenta cuando lo hace la relación LDL/HDL. Así, se considera factor de riesgo cuando el LDL es superior a 100 mg/ dl de sangre y el HDL es inferior a los 40mg/ dl de sangre.
La cantidad de ácidos grasos mono-insaturados y polinsaturados presentes en la lecitina,  provocan una disminución de los niveles de colesterol porque, por un lado,  elevan la concentración de las HDL y, por otro,  debido a su bajo contenido en ácidos grasos saturados, reducen la concentración de las LDL presentes en la sangre. La elevación de las HDL junto con la reducción de las LDL contribuye a un disminución del cociente entre ambas y, por tanto, del riesgo de patologías cardiovasculares.


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