Producción de Soya en el E.E.U.U.
La
producción de habas de soja en los EE. UU ha cambiado desde su introducción
inicial en el “Corn Belt” (cinturón del maíz) a mediados del siglo XIX.
Inicialmente, la cosecha de habas de soja se destinaba principalmente a la
producción de forraje y recibió una aportación mínima. El cultivo de soja
evolucionó con el tiempo hasta convertirse en una producción de semillas de
habas de soja, constituyendo hoy día una fuente esencial de proteínas para
pienso de animales y una fuente de aceites vegetales para el consumo humano. La
producción de soja supone aproximadamente el 22 por ciento de las cosechas
recogidas en terrenos cultivados, lo que corresponde a más de 29 millones de
hectáreas en 31 estados de los EE. UU.
La
mayoría de la soja de los EE. UU. Se cultiva en tres regiones específicas: la
región central de los EE. UU. O Corn Belt (cinturón de maíz); la franja central
del sur, que se corresponde con la parte baja del delta del Misisipi, y la
región del sureste junto a la costa atlántica. Los productores de soja de estas
tres regiones aplican técnicas comunes para la producción sostenible de soja,
pero a distintos niveles debido a la diversidad del terreno y de la
climatología.
Los
agricultores de soja estadounidenses han eliminado casi por completo el arado de
sus campos. A pesar de que la siembra “directa” era factible en un número
limitado de tipos de suelo agrícola en un número limitado de latitudes de los
EE. UU antes de la llegada de los cultivos procedentes de la biotecnología, el
mayor impacto medioambiental de los cultivos de la biotecnología ha sido la
adopción generalizada de la siembra directa. De hecho, la superficie de siembra
directa en los EE. UU ha aumentado un 35 por ciento desde la introducción de
soja tolerante a los herbicidas.
La
producción de soja orgánica ocupa actualmente menos del 0,2 por ciento del
terreno destinado al cultivo de soja en los EE. UU. (Aproximadamente 122.200
acres) y probablemente seguirá ocupando un territorio muy pequeño en los EE. UU.
Los
motivos son los siguientes:
Los
operadores individuales sólo serán capaces de mantener la gestión de pequeños
terrenos como consecuencia de las necesidades de mano de obra y abono de origen
animal.
Los
rigurosos requisitos iniciales para el establecimiento y las regulaciones para
mantener un sistema de cultivo orgánico pueden requerir un compromiso mayor que
el que los productores están dispuestos a asumir.
El
coste de la producción es superior y el rendimiento es menor que en el caso de
un sistema de soja no orgánica, por lo que el precio de mercado debe ser
notablemente superior para mantener la rentabilidad.
El
suministro en exceso de soja orgánica eliminará rápidamente la prima del precio
que se paga por la soja orgánica para mantener la rentabilidad del sistema.
El
presente y el futuro anticipado del pequeño terreno dedicado en los EE. UU. al
cultivo de soja orgánica no contribuirá a la sostenibilidad a largo plazo en los
EE. UU. de la producción de soja en general, pero será rentable para los
productores de pequeños terrenos en la medida en que los consumidores estén
dispuestos a pagar una prima de entre 7 y 10 $. El sistema orgánico será
importante para suministrar nichos de mercado que no permiten las semillas con
características biotecnológicas.
5.2.-
Producción de Soya en el Brasil.
En
Brasil, la producción de soja se lleva a cabo en todas las regiones del país. No
obstante, destacan los estados de Mato Grosso y de Paraná, siendo los
responsables por el 27% y 20% de la producción nacional, respectivamente. Según
la Aprosoja, el estado de Mato Grosso, en solitario, responde al 8% de la
producción mundial de soja. En la cosecha 2010/2011, este estado recogió más de
20 millones de toneladas. En cuanto a la superficie de área plantada, el ranking
sigue el mismo modelo, con Mato Grosso a la cabeza, Paraná en segundo lugar y
Rio Grande do Sul en tercero.
Aun
así, las características de las propiedades productivas en estas áreas son
diferentes. En el Sur, las propiedades son menores (35 hectáreas de media, de
acuerdo con los datos del Censo Agropecuario de 2006) y la mayor parte de los
productores vende su cosecha a través de cooperativas. Las propiedades en la
región Centro-Oeste son mayores (500 hectáreas de media) y las cooperativas no
están presentes como en los estados del Sur. Fundamentalmente en
Mato
Grosso,
la producción de soja tiene lugar en propiedades de gran escala (según el Censo
Agropecuario de 2006, cerca del 20% de la producción se concentra en propiedades
de 2,5 mil hectáreas o más).
Actualmente
la soja es el principal producto agrícola de la estructura de exportaciones de
Brasil. La superficie cultivada de más de 22 millones de Has en el período
2005/2006 fue equivalente a la suma del área total de los otros cuatro
principales granos que produce el país: arroz, fríjol, maíz y trigo. Es más, la
superficie cultivada por estos cuatro granos los más visibles en la mesa del
brasileño promedio se redujo entre 1991 y 2005, mientras que la de soja se
multiplicó por más de tres.
Brasil
ha sido el mayor exportador mundial de soja entre 2003 y 2004 y desde hace
varios años que no ha dejado de ser el segundo mayor productor, después de
Estados Unidos. La previsión es que esta condición de mayor exportador mundial
no sólo se repita pronto, sino que se consolide en los próximos años. Los tres
principales productos del llamado complejo soja grano, harina y aceite
representaron en 2006 casi el 8% de las exportaciones del país (9.308 millones
de dólares), y en conjunto significaron cerca de un tercio de todo el volumen de
soja comercializada en el mercado internacional.
El
crecimiento acelerado de la producción mundial de este grano viene sucediendo,
sobre todo, debido a la amplia utilización de la harina de soja en la crianza de
ganado estabulado, principalmente pollos y cerdos.
5.3.-
Producción de Soya en Argentina.
Durante
los ’90, se desarrolló un eficiente complejo agroindustrial
oleaginoso.
Esta
situación permitió a la Argentina llegar a ser en la actualidad el primer ex-
portador mundial de aceite y de harina de soja y el tercer productor de grano.
Cabe destacar la importancia del aumento de su participación en las
exportaciones totales, considerando que entre 1980 y el 2000 el volumen de
comercio de grano creció un 68%, el de aceite 117% y el de harina 91%.
La
alta competitividad económica relativa de la soja y su alta capacidad de
adaptación agronómica a distintos climas y suelos le permitió extenderse en las
tierras agrícolas y mixtas. En la campaña a 2002/03, la superficie implantada
con soja alcanzó las 12,67 millones de hectáreas, con una producción nacional
estimada en 35 millones de toneladas, ubicándose el rendimiento promedio
nacional en 2.762 kg/ha. Para la campaña 2003/04 se estima que la superficie
crecerá un 6,2%, alcanzando un récord de 13,60 millones de hectáreas, con una
producción de 37 millones de toneladas. La soja de primera ocuparía algo más del
80% del total sembrado.
Actualmente,
el cultivo de soja ocupa una amplia zona ecológica que va aproximadamente desde
los
23°
de latitud sur (en el extremo norte del país) hasta los 39° en el sur. Las
variedades disponibles se ordenan según su ciclo, en Grupos de Maduración o
de
Madurez
(GM). Hay inscriptas unas 90 variedades, distribuidas en 8 de estos grupos, del
II al IX.
Las
variedades que integran un mismo GM, tienen un ciclo similar pero sus
características (rendimiento, resistencia a enfermedades, etc.) pueden ser muy
diferentes.
5.3.-
Producción de Soya en Bolivia.
Cuando
se habla de la producción de soya en Bolivia usualmente se pone como “bandera” a
los once mil pequeños agricultores inmersos en ello. Sin embargo, los pequeños
agricultores asumen un verdadero protagonismo del complejo sojero básicamente en
dos situaciones:
Cuando
el sector sojero requiere proyectar una imagen de compromiso e importancia
socio-económica.
Cuando
el complejo sojero requiere de la provisión de materia prima barata.
La
cadena de soya en Bolivia está estructurada y funciona de tal forma, que se ha
convertido en el aparato generador de deudas de los pequeños agricultores con
los inversores agroindustriales del complejo sojero, es decir, empresas
aceiteras, importadoras de agroquímicos y empresas semilleras. La Figura 1
resume el flujo crediticio y de venta de cosecha de soya, que determina esta
dependencia financiera.
La
mayoría de productores bolivianos sojeros son los pequeños agricultores que
poseen terrenos con una extensión máxima de 50 hectáreas. Según estudios
realizados, y también en base a la experiencia de los mismos agricultores, la
producción de soya no es rentable en extensiones menores, debido a los elevados
costos de producción que en promedio suman US$ 270 por hectárea. En vista que
los gastos iniciales en la producción de soya son elevados y los pequeños
productores no cuentan con fondos
suficientes
para realizar pagos en efectivo, se ven obligados a recurrir a los créditos
puestos a disposición por las empresas importadoras de insumos mediante sus
agencias intermediarias locales o por las empresas
aceiteras.
Los
créditos otorgados por el sector agroindustrial del complejo sojero, en la
mayoría de los casos, el valor de los descuentos es mayor que el valor de la
cosecha, por lo que el agricultor sólo paga parte del préstamo dejando el
remanente pendiente de pago para la siguiente campaña.
Debido
a que nuevamente el agricultor no posee fondos para la inversión de la siguiente
temporada de siembra, solicita otro crédito de la misma empresa bajo la garantía
de la pequeña propiedad y la venta de su cosecha, en un ciclo de endeudamiento
que se repite año tras año. De esta forma, el sistema de crédito del complejo
sojero crea un estado de déficit y deuda permanentes del
agricultor.
5.4.-
Producción de Soya en el Perú.
En
el Perú la soya es cultivada en tres regiones. Entre ellas mencionamos la región
Ayacucho, Huancayo y Amazonas.
En
Ayacucho, se cultiva en la selva de San Francisco; en tanto que en Amazonas, se
cultiva es la provincia de Bagua Chica y Bagua Grande.
El
Perú solamente produce el 6% de la producción mundial, pero cave recalcar que a
diferencia de otros países del mundo es que la soya peruana no tiene
modificación genética, y se caracteriza por ser de granos relativamente grandes
que las importadas.
Mercado
Nacional.
La
soya en el mercado en su forma natural (frijol), como también en los productos
procesados como mayonesa, salsa, aceite, leche, yogurt, jugos,
etc.
Así
también podemos mencionar la carne de soya, muy consumida en la dieta
vegetariana.
En
la industria farmacéutica podemos mencionar productos que contienen suplementos
vitamínicos a base de soya, utilizados principalmente por laboratorios naturales
como Kaita, Santa Natura, Natural Firbas, Ecolife, etc.
6.2.2.-
Precio.
En
el mercado podemos encontrar la soya a precios accesibles como por
ejemplo:
1kg.
De soya nacional............. s/. 4.00
1Tarro
de leche Soy Vida........ s/. 1.60
¼
de Carne de Soya................ s/. 3.50
1litro
de Aceite de Soya.......... s/. 4.50
1litro
de Yogurt de soya...…. . s/. 4.80
6.2.3.-
Plaza.
En
el mercado podemos encontrar dos tipos de soya. La soya nacional, de granos
grandes, y la soya importada de granos pequeños.
La
soya nacional es la más comercializada para consumo, ya que brinda un mejor
rendimiento en cuanto a la preparación de los productos derivados de soya; como
la leche de soya, queso de soya, etc.
El
canal de distribución que sigue es:
Del
Productor, al mayorista; del mayorista al Detallista y del detallista al
Consumidor.
En
el mercado de chincha podemos encontrar aproximadamente 12 puestos que venden la
soya en grano, tanto nacional como importado.
Así
como también los productos comerciales de soya, como Yogurt, Leche de soya,
Carne de soya, etc.
6.2.4.-
Promoción.
Los
derivados de la soya tales como de la marca Gloria, son promocionados tanto en
radio y televisión,
En
el caso del grano de soya, son promocionados por los mayoristas de manera
personal, así como también por los detallistas de manera directa con los
consumidores.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario